Hand solo
Andaba yo haciendo zapping una noche de esas que llego de trabajar y bajo mi ritmo vital entretenida en banalidades, cuando me llama la atención una cara bonita, una sonrisa preciosa y un brazo con agenesia, “uy, ¿Quién es este chico?”. Solo tuve que escucharlo y mirarlo unos segundos para que me cautivara, y pareciese que estaba mirándome en el espejo hace unos años. Con esa ilusión por haber empezado a conducir su coche automático, con esa fortaleza hablando de la coraza que debe uno hacerse cuando los niños con su cruel inocencia te ponen motes, o cuando te quieres comer el mundo aunque te falte una mano, porque precisamente eso ha hecho la persona que eres. Y ahí estaba él, David Aguilar, que había sido noticia por a sus 18 años haber construido una prótesis para su “medio” con piezas de Lego, con movilidad, con precisión, digna de cualquier ingeniero, eso que quiere ser, sin darse cuenta de que ya lo es. Me pareció tan fascinante, tan digno de ser noticia no sólo por crear esa pró...